Vaca Muerta: ser parte o verla pasar

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En el encuentro VACA MUERTA INSIGHTS, este Martes 17 realizado en Neuquén, quedó en evidencia que Vaca Muerta avanza como el motor energético del país.

Producción en crecimiento, mejoras en la competitividad, expansión de la infraestructura y proyección exportadora fueron los ejes centrales del debate. La articulación entre el Estado y el sector privado aparece como condición necesaria para sostener esta etapa, definida por muchos como una oportunidad histórica.

Sin embargo, frente a ese escenario, surge una pregunta que interpela directamente a nuestras ciudades: ¿qué lugar ocupa Plaza Huincul en este proceso?

A pesar de nuestra historia e identidad energética, la sensación es clara: estamos perdiendo el tren de integrarnos plenamente a este modelo de desarrollo. No alcanza con observar lo que ocurre. Es necesario planificar, decidir y ejecutar.

Hoy se evidencia una falta de estrategia, o comunicación, que impide construir una visión de futuro. En lugar de avanzar en un proyecto integral, se priorizan iniciativas fragmentadas, muchas veces aisladas, sin capacidad de articular el desarrollo local con el escenario que plantea Vaca Muerta.

Mientras tanto, el desarrollo avanza.

Y frente a ese avance, las opciones son claras: ser parte o verla pasar.

Pero el desafío no es solo productivo. También es social.

El desarrollo requiere de una base que lo sostenga. En este sentido, la comunidad cumple un rol fundamental como infraestructura invisible: es la que organiza el territorio, sostiene la vida diaria y garantiza la legitimidad de los procesos.

Sin embargo, la comunidad tampoco ha sido fortalecida. La falta de inversión en el tejido social genera consecuencias visibles: servicios exigidos, fragmentación social, desigualdad en la ciudadanía y entre las ciudades, pérdida de arraigo etc.

Por eso, el desafío es doble.

  1. Primero, tomar la decisión política de integrarnos activamente al desarrollo de Vaca Muerta, impulsando proyectos estratégicos. Alguna vez “tuvimos un sueño que lo hicimos Proyecto”, se trataba de un nodo logístico y un nuevo aeropuerto, que aspiraban a recuperar centralidad y generar oportunidades reales.
  2. Segundo, debemos fortalecer la comunidad como base de ese crecimiento.

Como señaló el gobernador Rolando Figueroa, “la roca es condición necesaria, pero no suficiente”.

El desarrollo no se define solo por lo que se produce, sino por la capacidad del territorio para sostenerlo.

Hoy, más que nunca, el desafío es claro: ser parte o verla pasar.

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